Una de mis mayores aficiones son los videojuegos, desde muy chico he disfrutado de una gran cantidad de títulos en diferentes dispositivos: PC, Atari 2600, ZX Spectrum 128 +2, Amstrad CPC 6128, Game Gear y muchos más. De entre todos ellos he escogido los diez que más me marcaron y que corresponden a diferentes etapas de mi vida, todas ellas en la infancia y parte de la adolescencia. No ha sido fácil confeccionar la lista, he tenido que dejar fuera auténticas joyas que me emocionaron muchísimo.
Esta lista es totalmente subjetiva y corresponde a los recuerdos que más me marcaron con especial cariño. Por tanto, no significan que sean los diez mejores videojuegos de la industria, sino mis diez videojuegos favoritos.
1. SUPER MARIO KART (SNES - 1992)
Un gran videojuego para disfrutar en todas sus vertientes, tanto en compañía, cooperativo o enfrentamiento, como individual. Carreras endiabladas, una jugabilidad perfecta y una sensación de velocidad increíble. La primera vez que nos prestaron Super Mario Kart a mis hermanos y a mí lo tenía claro, era el videojuego más divertido que había jugado, y lo sigo pensando. Mi hermano mayor siempre escogía a Koopa Troopa y yo a Toad. Eran los más lentos, pero su manejabilidad era precisa, una auténtica delicia. El mayor reto era ganar la Copa Especial en 150 cc. Había que conducir el kart perfectamente, ayudándonos al máximo y sin fallo alguno. La satisfacción de realizar un buen derrape era indescriptible.
2. SNOW BROS (Arcade - 1990)
Cuando veraneaba en la playa, había un bar con una máquina recreativa donde cada año tenía un videojuego diferente. Clásicos como Captain Commando, Cadillacs and Dinosaurs, Street Fighter II, Bomberman o Metal Slug 2 hacían gastarnos toda la paga de la semana. Sin embargo, había uno que respondía al videojuego de arcade perfecto: Snow Bros. Jugabilidad excelente, niveles impecables, jefes carismáticos y power-ups de verdad hacen de Snow Bros el mejor arcade de la historia y el mejor videojuego para mí en cooperativo.
3. GOLDEN AXE (Mega Drive - 1988)
Nunca me canso de jugar al Golden Axe. El videojuego que más veces me he pasado en mi vida. Todas las veces que estaba en Taracena, el pueblo de mi padre, jugaba a éste grandioso beat 'em up. Cada día, mi hermano mediano y yo, echábamos una partida y nos terminábamos el modo arcade. Si estábamos siete días en el pueblo, siete veces que nos pasábamos Golden Axe. Tiene una duración perfecta, corta pero muy intensa. La banda sonora y la ambientación es magnífica. Siempre estoy dispuesto a echar una partida.
4. SEAQUEST (Atari 2600 - 1982)
Si tuviera que organizar esta lista según su disfrute familiar, éste, sin duda alguna, se llevaría el primer puesto. Atari 2600 es la videoconsola de mi familia y Seaquest el videojuego que más nos representa. Desde muy pequeños, mis hermanos y yo disfrutábamos junto con mis padres de auténticos clasicazos como Bobby is Going Home, River Raid, Enduro y muchos más. Sin embargo, Seaquest, que nosotros llamábamos el del submarino, era el que más nos viciaba. En un tablón teníamos un papel con las mayores puntuaciones obtenidas en el videojuego. Cada vez que uno superaba a los demás, ponía su nombre con la puntuación máxima. Y así durante mucho tiempo, hasta que nos mudamos.
5. INDIANA JONES AND THE FATE OF ATLANTIS (PC - 1992)
La aventura gráfica por excelencia. El único videojuego que nos terminamos mis dos hermanos y yo juntos, sin usar ninguna guía, sólo ayudándonos entre nosotros. Con un guión insuperable, un diseño artístico magistral y una banda sonora extraordinaria hacen de este videojuego una auténtica obra maestra. Aún recuerdo aquellos días jugando con el PC Olivetti 386 en el despacho de mi tía durante las navidades. Tenía instalados varios programas y juegos como Windows 3.1, Harvard Graphics, Stunts, Lemmings y muchos más. Pero Indy4 era el que más nos enganchó. Tardamos unos diez años en terminárnoslo. De hecho, lo finalizamos en nuestro Pentium 100 MHz, del que tengo grandes recuerdos como el primer Warcraft, Hocus Pocus, Death Rally, UFO: Enemy Unknown... pero eso es otra historia.
6. CASTLE OF ILLUSION STARRING MICKEY MOUSE (Game Gear - 1991)
Mi primer contacto con las videoconsolas desde que tengo memoria fue la Game Gear. Nos lo regalaron por Navidad en 1991 y venía con el Columns, mi primer videojuego desde que recuerdo. Mi madre estaba enganchada al Tetris de una maquinita pero yo prefería el Columns. Lo mejor, su música, siempre la recordaré. Sin embargo, a los pocos días nos dieron Castle of Illusion Starring Mickey Mouse, el segundo videojuego que recuerdo pero el primero por el que empecé a amar esta industria. La primera escena, cuando hablas con el noble anciano, me sigue erizando el vello. También tengo un inmenso cariño a otros títulos que tuve de Game Gear como Shinobi, Sonic, Ninja Gaiden y Lucky Dime Caper pero fue Castle of Illusion el primero por el cual amo a los videojuegos.
7. THE LEGEND OF ZELDA: OCARINA OF TIME (Nintendo 64 - 1998)
El Mejor Videojuego de la Historia. No hay ninguno que lo supere. Aún recuerdo el vídeo de promoción que venía con las Hobby Consolas o los diferentes avances de revistas como N64 Magazine o Nintendo Acción. Las previews que leía eran tan espectantes que lo más lógico sería llevarme una decepción. Pero no fue así, fue al contrario, al jugar a Ocarina of Time todo lo que había leído y visto no era nada comparado con las sensaciones que estaba viviendo. Me lo regalaron por Navidad en 1998 y desde entonces no he encontrado tanto avance en la Historia de los Videojuegos. Las novedades que introdujo, su repercusión y la forma en que lo hizo ha hecho de Ocarina of Time el mejor de todos. Como dijo la revista Edge: "Ocarina tal vez no sea el más bonito o el más grande, pero sigue siendo el mejor de todos".
8. GOODY (PC - 1987)
El primer PC personal que tuvimos en casa fue un IBM 8086 con una disquetera de 5 ¼. Disponíamos de auténticos juegazos como Janitor Joe, el de las escaleras, Digger, Prince of Persia, Bushbuck, Battle Chess, los clásicos de Opera Soft (La Abadía del Crimen, The Last Mission, Livingstone Supongo, etc.), Street Sports Soccer, Zaxxon, Shinobi y muchísimos más. Es difícil que pueda quedarme con uno, pero de entre todos ellos elijo a Goody de Opera Soft. El gran Gonzo Suárez hizo una auténtico juego de plataformas y aventuras que si no llega a ser por el truco de pulsar a la vez las teclas O, P, E, R y A sería imposible de terminar. Que me perdonen Paco Menéndez y Juan Delcán, pero éste juego es el que más he disfrutado en la Edad de Oro del Software Español.
9. TARGET: RENEGADE (CPC 6128 - 1988)
Hace tiempo mi tía nos regaló un CPC 6128 monocromo. Disponía de varios discos con demos y con dos juegos simples: un puzzle con la canción Auld Lang Syne y otro de preguntas y respuestas que tenía que adivinar lo que estabas pensando, donde si no acertaba aprendía de ti. Gracias a la extinta Telejuegos comprábamos auténticas gangas por 200 ó 300 pesetas: Batman the Movie, Robocop, Regenade, Bad Dudes VS Dragon Ninja, etc. Pero el que más me conmocionó en mi etapa del CPC 6128 fue el gran Target: Renegade. Un beat 'em up con una música introductoria sobrecogedora y un cooperativo espectacular. Limpiar la calle de malvados macarras nunca fue tan divertido.
10. METRO-CROSS (ZX Spectrum - 1985)
En mi casa teníamos un ZX Spectrum 128 +2, de todos los juegos que teníamos en casete recuerdo especialmente tres: Tower of Evil, el de las tuberías y Metro-Cross. Eran los más rápidos en cargar y, por tanto, a los únicos que jugaba prácticamente de Spectrum. El último, Metro-Cross, era mi favorito. El videojuego consistía en manejar a un chico que tenía que correr y llegar lo antes posible a la meta antes de que se acabase el tiempo. Disponías de varios elementos como trampolines, monopatines, latas de refrescos y muchas cosas más que te ayudaban o estorbaban en tu camino. Divertidísimo.
CONCLUSIÓN
Existen muchísimos más juegos que me he dejado en el tintero de los cuales he gozado muchísimo. Escribirlos todos y comentar las sensaciones vividas me haría para publicar un libro entero. Como dije antes, los juegos aquí presentes representan diferentes etapas de mi vida de mi infancia y adolescencia ya que son los que se te marcan más a fuego. Ahora en la adultez sigo disfrutando de las últimas novedades y espero que siga así toda mi vida. Sólo puedo dar las gracias a todos aquellos que hicieron posible estos juegos y a mis seres queridos, ya que sin ellos no podría disfrutar tanto de los videojuegos.